LA POETISA NORMA PECORA ENCARGADA DE REL. INSTITUCIONALES DEL MAGAZINE "LETRAS PARA EL CAFE"

NOS ADELANTA LA NUEVA EDICION DEL MAGAZINE.
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GRACIELA OLIVA "DESCUBRE" A UN NIÑO CORDOBES ACTOR DE CINE

Develemos quien es este personaje......


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EL PADRE SALESIANO RICARDO LOBO, REFLEXIONA SOBRE EL SENTIDO DE ESTA SEMANA SANTA

He aquì parte del diàlogo mantenido con el periodista Gabriel Mamertino:

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VIVE LA VIDA - VIVE LA MUSICA

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LA MIRADA SOBRE ALGUNOS TEMAS DE ACTUALIDAD DE GRACIELA OLIVA

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SISTEMA DE AUTO BENEFICIO EL TICKET

UNA ACCION DE FIDELIZACION QUE DESPLAZA TODO LO OFRECIDO HASTA HOY EN EL MERCADO












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ENTREVISTA A ROBERTO CORTES TITULAR DE SISTEMAS DE FIDELIZACIONES TECNICAS

EL CREADOR DE ESTE SISTEMA NOS EXPLICA SOBRE LAS CARACTERISTICAS DE LOS  PRODUCTOS, SUS PATENTES E HISTORIA: " SISTEMAS EL TICKET "



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REFLEXIONES SOBRE SEMANA SANTA DEL PADRE RUFINO GIMENEZ FINES

¿LA GLOBALIZACION ACERCA O ALEJA AL HOMBRE DE DIOS?. LOS CRISTIANOS LE DAN A SEMANA SANTA EL SIGNIFICADO CRISTICO QUE REALMENTE TIENE?.

SEMANA SANTA: TIEMPO DE DISTRACCION O TIEMPO DE REFLEXION.

SOBRE ESTAS Y OTRAS CUESTIONES NOS HABLA EL PADRE RUFINO:

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PAULINA GIANA HABLA DE MODA





La mujer debe adaptar la "moda" a su personalidad y nò dejar que la moda le dè una imagen que no la hace sentir còmoda.
Sobre esta cuestiòn nos habla la diseñadora Paulina Giana.


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NOTAS DEL DIARIO LA NACION

Magistrados coherentes para un país desquiciado

Adrián Ventura

En medio de tantas decisiones políticas, bloqueos y bravuconadas contra los medios críticos o independientes, aparecen algunos pocos jueces y fiscales dispuestos a hacer valer los más elementales principios republicanos.
Miremos lo que dijo el juez civil Polo Olivera: le recordó a Garré que él dictó un fallo para que ella lo cumpliera y que cumplir un fallo no es una cuestión que esté sujeta a opinión, ni siquiera por un ministro ni por un presidente.
Así de sencillo es lo que dijo este magistrado, que lo único que está haciendo es su trabajo: pedir que se cumpla con la Constitución nacional y con la división de poderes.
Si en la Argentina ese fallo es noticia, es porque el país entero se volvió exótico y errático y el Gobierno perdió el rumbo de la Constitución.
En la Argentina, nunca los gobiernos se sometieron a rajatabla a las leyes. Pero el kirchnernismo trajo la triste novedad de no cumplir tampoco los fallos, sean que un juez laboral ordene el desalojo de un sindicato o que la Corte reponga al procurador general de Santa Cruz. La sociedad, distraída con un supuesto bienestar económico, parece no advertirlo.
Los últimos quince días arrojaron otras señalas de cordura:

  • La fiscal contravencional Marcela Solano le había ordenado a la Policía Federal desalojar el bloqueo. La fuerza de seguridad no la acató, pero eso no le resta valor a la decisión ni valentía a la fiscal. No es poco en medio de una dirigencia que habitualmente sucumbe frente a la connivencia o el temor y donde los jueces "rebeldes" al régimen se exponen al juicio político. Lo mismo vale para el juez de instrucción Marcelo Conlazo Olivera, que aceptó impulsar la causa por extorsión que inició el Grupo Clarín.


  • El Grupo Clarín, mediante una cámara oculta, captó el momento en que un delegado gremial extorsionaba al medio para no hacer un bloqueo que, según el propio gremialista, tiene respaldo político. Es un testimonio contundente de los contactos gremiales con el poder.

Las usinas kirchneristas se apresuraron a castigar el uso de la cámara oculta, como si fuera un recurso ilegítimo. Pero desde hace muchos años la Justicia la admite, si el recurso es usado por la víctima (no por un tercero) e interviene un juez o un escribano. Es un medio de prueba válido.

La superficialidad del mal

Beatriz Sarlo

La violencia de los años 70 expresó la "revuelta de una generación" que, en Europa y América, podía reconocerse en Mayo de 1968, una insurgencia no solamente francesa. En Estados Unidos estaban los Black Panthers, cuyo líder, Stokely Carmichael, pronunció en febrero de ese año su declaración de guerra sostenida en la unidad racial de los negros, pero inspirada también en lo que sucedía en Vietnam, en Africa y en América latina.En Alemania, se escuchó el llamado a la lucha extraparlamentaria, que declaraba ilusorias las batallas institucionales y sostenía que sólo la "acción directa puede crear la conciencia de que la sociedad tardocapitalista debe ser reemplazada por una socialista". Las diversas líneas del marxismo prochino denunciaban a la Unión Soviética como "revisionista", porque allí se había abandonado la idea de que sólo la derrota armada de las clases dominantes les abriría el camino al poder a la clase obrera y sus aliados. En Francia, Jean-Paul Sartre se encontró con los militantes maoístas de la Izquierda Proletaria y les dijo: "Gente como ustedes representa al hombre nuevo" (del cual había hablado Guevara). En 1970, Sartre aceptó la dirección del periódico La Cause du Peuple y lo vendió por las calles junto a Simone de Beauvoir y Michel Foucault, mientras la policía trataba de impedirlo. Hay grupos terroristas en Italia y Alemania.
En ese mismo año, 1970, la primera acción de los Montoneros fue el secuestro del general Aramburu; buscaban el cadáver de Eva Perón; de paso, lo juzgaron culpable de los fusilamientos de junio de 1956 y lo mataron.
La visión de una sociedad futura nacida de la violencia revolucionaria y el surgimiento de una contracultura que cambió radicalmente la vida cotidiana son afluentes del mismo río. Como afirma Jean-Pierre Le Goff, "no pareció necesario esperar el «gran día» para comenzar a vivir de otro modo: la transformación de la sociedad y del mundo empieza con la realización práctica, aquí y ahora, de los deseos y los sueños". Es el gran cambio en las costumbres bajo cuyo signo, afortunadamente, todavía vivimos. Lo que se llamó el "pensamiento 68" hoy forma parte del currículo académico: Foucault en primer lugar. Entre otras certidumbres figuraba el autogobierno de la clase obrera, que pondría fin a la explotación, como tempranamente se lee en el manifiesto de "Socialismo o barbarie", redactado por quienes luego fueron grandes pensadores de la subjetividad y la política, como Cornelius Castoriadis y Claude Lefort, y Guy Debord, teórico de lo que se llamó, con una fórmula exitosísima, "sociedad del espectáculo".
En esos años 60 y la primera mitad de los 70, la filosofía de la violencia recibió el aporte teológico y el apoyo activo del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo (la revista local fue Cristianismo y Revolución : cristiana, guevarista). Era una "Epoca" en el sentido más fuerte de identidad histórica: las cosas pasaban por ese meridiano, júzguese como se lo juzgue. No se trataba del capricho o la conveniencia de un puñado de dirigentes empleados por el Estado, sino de un viento que soplaba por todas partes. Era posible oponerse y muchos lo hicieron, pero lo que estaba claro es que no se trataba de un juego menor. La historia seguía cauces que no por equivocados, e incluso maléficos, dejaron de tener un eco grandioso.
Por eso el juego "Péguele al gorila", ya comentado en Perfil por Tomás Abraham, es una pobre miniatura. Y es singularmente asqueroso el cartel con imágenes para escupir que colgó La Poderosa. Algunas fotos muestran impecables niños de capas medias, con buen corte de pelo y buenas remeras, muy publicitarios, en la primorosa instantánea de la escupida, que festejan sus padres embobados como en un acto de fin de curso del Taller de Ideología.
El juego de quién escupe más lejos o con mejor puntería tiene una larga historia entre los desafíos infantiles; el de tirarle pelotas a un muñeco estuvo en todos los parques de diversiones. Hoy, en muchos lugares, se lo consideraría políticamente incorrecto. Me apresuro a añadir la respuesta peronista: nosotros siempre somos políticamente incorrectos. Se podrá alegar, entonces, que la luminosa idea fue inspirada por la tradición.
La Poderosa es, hasta nuevo aviso, una página web guevarista, nacionalista y muy virulenta (estilo Quebracho). Pero el Palais de Glace depende de la Secretaría de Cultura de la Nación, a cargo de Jorge Coscia, que se paseó ante las cámaras en la inauguración de la muestra Homenaje al Pensamiento y al Compromiso Nacional, de la que forma parte el juego de tirarle pelotas al gorila. En realidad, no hay que dejar solo a Coscia: el responsable de la muestra es Enrique Albistur, quien recibió el inestimable consejo del trío integrado para esta ocasión por el secretario de Cultura, Norberto Galasso, y Pacho O'Donnell. Su concepción historiográfica ya fue suficientemente criticada por Hilda Sábato.
La fractura insalvable entre la violencia política y tirarle pelotas a un gorila parece inscripta en el aire de los tiempos: época sin aristas, a la que hay que inventarle alegorías propias de videogames de primera generación. Si no podemos hacer la revolución, podemos macanear un rato. Sin duda, es preferible que los responsables culturales kirchneristas elijan este elemental camino simbólico: una especie de versión inmaterial de la violencia; una pedagogía por el camino del juego. Hernández Arregui, que era de una solemnidad mortalmente aburrida, seguramente no estará sonriendo desde el parnaso nacional antiimperialista, pero Jorge Abelardo Ramos, hombre mordaz, debe de estar muriéndose de risa. Eva, que por su origen popular tomaba las cosas serias en serio, probablemente no estaría entre las más entusiastas del invento.
Pero además de la violencia implícita en ambos juegos, hay dos rasgos que sobresalen. Por una parte, es evidente el desplazamiento de una violencia a otra. No es necesario ser un experto en la subjetividad política para concluir que el juego de escupir a personas o tirarles pelotas es una declaración de hostilidad. Nadie se animaría a montar un jueguito de "tírenle pelotas al asesino o al estafador", porque se sabe que los linchamientos, incluso los simbólicos, están mal vistos. El "gorila" queda fuera de esa protección legal (incluso es imprecisa la categoría a la que, en fila india, pertenecemos todos los no peronistas, según el talante de quien califica). Sin embargo, decenas de intelectuales y de funcionarios se mostraron impávidos o risueños frente al juego del gorila. ¿Son soberbios que nos toman por idiotas? ¿Se sienten tan seguros que nos subestiman?
Por otra parte, hay algo más grave, porque no depende de la desmesura de un funcionario que puede estar hoy y no mañana (desde los trágicos griegos, la desmesura hizo caer a muchos). El hecho es repudiable, pero los ejecutantes, los que tiran las pelotas o escupen, son gente del común que a priori no tiene nada de malvado. Sucede lo que ha sucedido muchas veces: frente a una imagen se ausenta el pensamiento reflexivo. El helado páramo del lugar común donde vibra la palabra "gorila" oculta una realidad: en vez de revelar grupos verdaderamente antidemocráticos que existieron a lo largo de la historia argentina, nos coloca a todos en ese lugar impreciso, sin límites semánticos o ideológicos.
Con un gesto burocrático, que sólo puede hacerse desde una secretaría de Estado, no sólo se cuenta la historia argentina como epopeya de un único pensamiento nacional, sino que se banaliza el Mal que se quiere combatir.
Hannah Arendt dijo que el Mal es un hongo que invade todas las superficies, no algo que transcurre subterráneamente, en las profundidades. Es lo visible trivial, tan trivial que casi estamos a punto de pasarlo por alto porque, además, alguien del montón, ajeno a la excepcionalidad, puede realizar actos malignos o viles. El juego del gorila, se dirá, es un chiste; la escupida es como realizar un sueño imposible. Nada más significativo.

Los hackers ponen en rídiculo a expertos

El mes pasado, una empresa de seguridad informática fue infiltrada y aprendió una lección

Ariel Torres
¿Puede un ataque informático perpetrado contra una corporación dejar una lección para el usuario común de tecnología? Sí, cuando esa corporación se dedica a la seguridad informática.
Entra en escena RSA Corporation, subsidiaria de EMC, un coloso informático nacido en 1979. RSA es un proveedor de productos de autenticación y criptografía para empresas y gobiernos que en abril del año último había lanzado un servicio para detectar intrusiones y crímenes informáticos. Pese a su blindaje, el 17 del mes último se supo que sus servidores habían sido vulnerados y que se sustrajo información sensible.
Pese al bochorno, RSA hizo dos cosas que acreditan su seriedad. Primero, lo informó ( www.sec.gov/Archives/edgar/data/790070/000119312511070159/dex992.htm ) cuando el ataque estaba en progreso. Ante la consulta de La Nacion, los representantes locales de EMC respondieron que la compañía no había revelado desde qué fecha sabía que estaba bajo ataque.
Segundo, publicaron un meduloso relato en el blog oficial ( http://blogs.rsa.com/rivner/anatomy-of-an-attack/ ) explicando el proceder de los atacantes.
Primero, el usuario
El tipo de ataque que sufrió RSA es obra de los que se conocen como Advanced Persistent Threat (APT), grupos con los recursos y la intención de hackear y espiar blancos específicos. En el caso de RSA los nombres de China y Rusia volvieron a salir como posibles, aunque no se los menciona en el blog de la compañía. También se usa la frase ataques APT para referirse al modus operandi: alta tecnología de espionaje y persistencia contra un blanco en particular, en lugar de atacar de forma oportunista.
¿Cómo lograron entrar en la que debería ser una de las compañías más seguras del mundo? Enviando e-mails con un supuesto "Plan de reclutamiento para 2011". Si bien los filtros de correo lo etiquetaron y archivaron como spam , hubo al menos un empleado, relata RSA en su blog, que se sintió tentado de abrirlo. Típico de los ataques APT, no buscan doblegar la infraestructura, sino que apuntan al empleado.
Siempre habrá alguien que no está conforme, y ese plan de reclutamiento le hizo violar la primera regla de la seguridad: la prudencia frente a mensajes muy prometedores.
El adjunto que abrió el empleado era una hoja de cálculo de Excel con un virus que, aprovechando una vulnerabilidad de Adobe Flash Player, instaló una puerta trasera (o backdoor ) en la máquina del empleado. Por este medio el grupo atacante pudo averiguar quién era el empleado, cuáles eran sus privilegios y avanzar en busca de contraseñas con más permisos, hasta dar con información confidencial. Un clásico, pero con una vuelta de tuerca.
Normalmente, los backdoor son contactados desde el centro de comando y control (así se lo llama) del hacker; en este caso, fue al revés. El backdoor era quien llamaba hacia el exterior, dificultando mucho su detección por los medios de defensa convencionales.
En total, y aunque RSA todavía no ha dado a conocer qué información robaron los piratas ni hasta qué punto está comprometida la seguridad de empresas, entidades financieras y el gobierno de los Estados Unidos, involucrado en la investigación desde el primer momento, dos lecciones se desprenden del ataque. Primero, no abrir adjuntos si no tenemos la certeza de que son seguros. Segundo, actualizar el software para minimizar las vulnerabilidades por donde se podría filtrar el software malicioso.
Más inseguridad online
Los detalles del caso RSA llegan en un contexto turbulento para la seguridad informática. Un ataque iniciado la semana última infectaba al cierre de esta edición unos 4 millones de páginas web para engañar con un falso antivirus a los visitantes; además, se supo ayer, los servidores de la empresa Epsilon fueron invadidos y millones de direcciones de correo electrónico de particulares resultaron expuestas
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VIENEN POR TODOS

“Es peligroso tener razón cuando el Gobierno está equivocado”
Voltaire

En los últimos días, la Argentina entera ha contemplado, con enorme estupor, la degradación de los pocos marcos institucionales que quedan en el país, y el consecuente avasallamiento de todos los derechos y garantías constitucionales.
Así, don Hugo Moyano atropelló sediciosamente a la República exigiendo no ser objeto de una investigación suiza sobre su injustificable patrimonio personal y familiar, un extorsionador Siri -acompañado por uno de los hijitos de “Camión”- impidió que un millón de lectores pudieran leer el diario, don “Anímal” Fernández nos dijo que los radares fronterizos son una zoncera, doña Nilda Garré ignoró a la Justicia y al Congreso, y la inefable doña Cristina otra vez abortó una discusión parlamentaria para poder concretar, por decreto, una iniciativa de la oposición e intentar adueñarse de sus beneficios políticos.
Los ciudadanos, en general, parecemos no haber tomado conciencia, aún, que estamos perdiendo la República. Las encuestas, al menos por ahora, nos informan que seguimos privilegiando el auto, las vacaciones y el televisor a la libertad y a la democracia.
No reaccionamos cuando se nos roban nuestros ahorros en bancos o en AFJP’s, cuando se nos pagan jubilaciones de hambre, cuando carecemos de salud y de educación públicas, cuando nos matan o roban diariamente, cuando nos enteramos de cómo se transforman en increíblemente ricos los funcionarios de todo nivel, cuando se nos expolia con impuestos, cuando se violan la Constitución y las leyes en nombre de una democracia meramente formal.
La más curiosa de las características que nos diferencia del resto de las sociedades es nuestra falta de memoria. Así, olvidamos cuánto padecimos en 2001, y en 1989.
Por sobre todo, seguimos privilegiando la semana que viene a los próximos treinta años. Total, creemos que Dios es argentino y que, como tal, descubrirá la solución a los innumerables problemas que el “modelo” está escondiendo debajo de la alfombra del consumo impulsado por el gasto público y que explotarán en 2012, cualquiera sea el signo político -inclusive el K- de quien se siente en el sillón de Rivadavia.
Mientras tanto, el Gobierno y sus coyunturales y extremos aliados (por ahora) siguen haciendo de las suyas. Las “suyas” son ahora nuestras libertades, y la pregunta es si también lo soportaremos porque, algunos, estamos mejor del bolsillo. Falta muy poco, realmente, para que vengan por nosotros, los que opinamos diferente, los que no estamos dispuestos a cejar en nuestra lucha diaria contra el pensamiento único y la tiranía y a favor de la República.
No somos capaces, siquiera, de percibir que, tuviéramos buenos gobernantes (los Kirchner hubieran podido serlo, de ser buenas personas), nos iría muchísimo mejor.
Tendríamos menos desigualdades, porque habría más inversiones y más empleo. Tendríamos mejor presupuesto nacional, porque no se podría subvalorar el crecimiento para manejar, arbitrariamente, la diferencia con la realidad. Tendríamos más reservas, porque el Poder Ejecutivo no podría disponer de ella para dilapidarlas a su antojo. Tendríamos más crédito internacional, porque resultaríamos creíbles y confiables.
Tendríamos mejor infraestructura, porque se dejarían de sobrefacturar las obras. Tendríamos mejores hospitales y escuelas, porque se terminaría la corrupción. Tendríamos nula mortalidad infantil causada por la desnutrición, porque los gobiernos se preocuparían por la gente. Tendríamos poquísima inflación, porque habría más oferta de bienes. Tendríamos el 82% móvil, porque no se saquearía a la ANSES.
Tendríamos mejor sindicalismo, porque se democratizaría la vida sindical. Tendríamos mejor Administración, porque los organismos de control recuperarían sus facultades y competencias. Tendríamos mejor política, porque se terminarían las cajas negras que sostienen esta forma de hacerla.
Tendríamos mejores transportes, porque se terminaría con el escándalo de los subsidios robados. Tendríamos seguridad cotidiana, porque impartiríamos educación y daríamos empleo a los jóvenes, y no planes clientelistas. Tendríamos menos narcotráfico, porque se radarizarían las fronteras y se sancionaría la “ley de derribo”. Tendríamos un mejor Congreso, porque sería el foro en el cual se discutirían los verdaderos problemas de la gente.
Tendríamos mejor policía, porque le pagaríamos mejor y la obligaríamos a actuar dentro de la ley. Tendríamos mejor Justicia, porque la permanencia de los jueces en sus cargos dependería de su independencia y de su idoneidad, y no del favor oficial. Tendríamos mejores fuerzas armadas, ya que las profesionalizaríamos para la estricta defensa nacional. Tendríamos mejores jefes de gabinete y ministros, porque deberían rendir examen periódico ante el Congreso.
Hasta tendríamos menos basura en nuestras calles y conduciríamos mejor, porque enseñaríamos a la población y castigaríamos las infracciones.
A ese pequeño inventario de posibilidades se puede llegar muy fácilmente. Sólo es necesario respetar y hacer respetar la ley. Para ello, resulta esencial contar con una Justicia independiente, seria y sabia.
Como dije recientemente en la nota “La cortedad de la Corte”, gran parte de la responsabilidad recae, también, en quienes ejercen hoy la primera magistratura del Poder Judicial. Si los ministros que la integran no reaccionan, cuando comiencen a venir por todos será tarde.
Basta mirar qué sucede en la Venezuela de Chávez, donde se ha pisoteado la libertad de prensa, el derecho de propiedad y, ahora, se arman milicias para respaldar el proyecto mesiánico del papagayo caribeño y su corte de rufianes. Hasta Correa, en Ecuador, y Evo Morales, en Bolivia, parecen niños de pecho comparados con el tirano rojillo-rojillo.
Que Caracas, con opositores y periodistas presos, con instituciones vapuleadas y vaciadas, con poder omnímodo de un tirano, se haya transformado en el nuevo ideal de quienes nos gobiernan, nos debería dar una clara idea de qué nos espera a los argentinos.
Porque no se trata, solamente, de la enorme vocación para mantener intactos los canales de corrupción por los cuales han circulado tantas valijas y tantas toneladas de gasoil lo que nuestros mandatarios pretenden; quieren implantar aquí el modo tiránico de don Hugo de sojuzgar a su sociedad y apoderarse de todo.
Queda por definir, y será pronto, qué harán quienes hoy integran el Gobierno para evitar que un cambio los conduzca a la cárcel, al oprobio y a la pobreza. Mucho me temo que veremos, al respecto, nuevos días aciagos para la paz, la justicia y la concordia.

Enrique Guillermo AvogadroAbogado

Fuente: El Informador Publico





 
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"VIVE LA VIDA . . . VIVE LA MUSICA"

UN MOMENTO DE RELAX EN NUESTRO BLOG


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CARTA DE UN LECTOR ADVIRTIENDONOS SOBRE EL PELIGRO DEL AGUA QUE BEBEMOS

Opino que el agua que consumen los cordobeses no es ni será potable en el futuro próximo.
Para que pueda ser considerada como tal, no debe contener productos tóxicos, ni virus, hongos, bacterias o parásitos virulentos. Además debe ser incolora, inodora e insípida.
Es probable que el agua que llega a nuestros hogares no contenga los agentes infecciosos mencionados. Obviamente no es inodora ni es insípida. Ello se debe a la presencia de moléculas orgánicas probablemente tóxicas.
Las algas proliferan en el lago San Roque por los abundantes nutrientes, como fósforo, nitrógeno y otros, que son aportados por los excrementos de los habitantes del valle de Punilla, desde La Cumbre hasta El Cóndor (donde están aproximadamente los límites de la cuenca) y que llegan al lago por la contaminación de aguas superficiales y profundas. Se nos dice que el problema se solucionará cuando todas las poblaciones de la cuenca cuenten con plantas potabilizadoras. Ello sería cierto si los efluentes de dichas plantas fuera meticulosamente recogidos y llevados a otra parte para fabricar fertilizantes por ejemplo. Pero sería falso si dichos efluentes fueran arrojados donde puedan contaminar aguas superficiales o profundas como ocurre ahora. ¿Porqué? Pues porque si bien los efluentes cloacales no contienen –idealmente- materias orgánicas ni agentes infecciosos, contienen los nutrientes inorgánicos (fósforo, nitrógeno y otros) que facilitan el crecimiento de las algas. Para éstas es exactamente lo mismo que los nutrientes les lleguen en forma orgánica (excrementos) o inorgánica (fosfatos, nitratos, nitritos,etc)
Cuando el crecimiento desmedido de las algas agota el oxígeno disuelto en el agua, ellas mueren, se corrompen y liberan toda suerte de moléculas orgánicas entre las que se cuentan hidrocarburos cíclicos. En contacto con el cloro presente en el agua, o que se añade para "potabilizarla", se forman hidrocarburos cíclicos clorados que son primos hermanos del DDT (diclorodifeniltricloroetano) y del gamexane (isómero gama del hexaclorociclohexano). Si el agua tiene olor y sabor a gamexane, es porque está contaminada con moléculas muy similares.
No está de más recordar que los insecticidas clorados mencionados han sido prohibidos en todo el mundo porque favorecen la aparición de mutaciones genéticas, de enfermedades neoplásicas malignas, y de otras condiciones tan poco deseables como infertilidad.
No puedo dejar de mencionar que estas moléculas no son biodegradables y se depositan en el tejido adiposo. Por ello, los que ingerimos hoy estarán con nosotros hasta el fin de nuestros días, causando daños impredecibles.
Causa asombro e indignación que la vocera de Aguas Cordobesas ose declarar que el agua "no es agradable pero no produce ningún efecto para la salud". ¿Cómo sabe? ¿Han sido identificados ya los compuestos responsables? Seguramente no, porque si lo hubieran sido, la intervención de la Facultad de Ciencias Químicas sería innecesaria. ¿Hasta cuándo pretenderán tomarnos por idiotas?
Aguas Cordobesas no dispone ni dispondrá de los elementos necesarios para eliminar los hidrocarburos cíclicos clorados presentes en el agua. Entonces ¿por qué no actúan con sinceridad y le dicen a la población que no tome agua de la canilla? Si lo que sospecho es correcto, estamos asistiendo a una intoxicación colectiva de una magnitud hasta ahora desconocida. Se debe dar amplia difusión a los resultados de los análisis, y no ocultarlos con el pretexto de "que no se debe causar pánico a la población".
¿Qué se puede hacer? La opción más razonable es beber agua que certificadamente provenga de fuentes confiables. Una alternativa es filtrar el agua que se utiliza para beber y cocinar por filtros de carbón activado, y luego HERVIRLA, no para matar bacterias, sino para evaporar los hidrocarburos cíclicos clorados que, en menor o mayor medida, son volátiles. Si no lo fueran, no podríamos olerlos.
Por fin, es descorazonante que el ERSEP haya tomado muestras de agua para analizar "luego de las quejas de numerosos vecinos por el olor y el gusto del líquido en los últimos días" como dice la noticia periodística. ¿No es la función de este organismo actuar de oficio ante una aberración tan notoria? El olor a gamexane ha sido evidente no en los últimos días, sino durante muchas semanas.
Adjunto copia de mi documento de identidad.
Sin otro particular, lo saluda atentamente.

Alberto Achával Giraud
Médico (MP 5.521)
LE 6.485.617
albertoachaval@yahoo.com.ar
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